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Publicado el: 2026-03-27
COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
Isnos, 27 de marzo de 2026
“No hay distancia que separe un amor sincero.
Por las huellas imborrables que dejaron en nuestras vidas,
estarán por siempre en nuestra memoria
y jamás pasarán al olvido”
Hoy en un acto de profunda significación simbólica, se llevó a cabo la entrega del mural conmemorativo a las víctimas de Ejecuciones Extrajudiciales elaborado en la sede Miguel de Cervantes Saavedra de la Institución Educativa José Eustasio Rivera, ubicada en el municipio de Isnos – Huila en el marco del proceso restaurativo del Caso 03 – Subcaso Huila, relacionado con los asesinatos y desapariciones forzadas presentados falsamente como “bajas en combate” por agentes del Estado, dentro del proceso que adelanta la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Un hito en la Ruta de la Memoria
Este mural denominado por las víctimas como HUELLAS IMBORRABLES EN LA MEMORIA, es una obra que hace parte de Ruta de la Memoria y la Reconciliación como un escenario restaurativo para la dignidad y reconciliación entre víctimas y victimarios; iniciativa colectiva de las víctimas acreditadas ante la JEP con el acompañamiento del Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos, Paz y Territorio (OBSURDH).
Entre el 26 y el 30 de enero del año en curso, diez (10) comparecientes máximos responsables y 5 familias, participaron en un ejercicio de cocreación colectiva, orientado artísticamente por el maestro Omorlain Ramírez y conceptual y metodológicamente por el OBSURDH, en articulación con la Sala de Reconocimiento de Verdad y de Responsabilidad, despacho del magistrado Alejandro Ramelli de la JEP. Fue un proceso de reconocimiento, trabajo compartido y contribución restaurativa al territorio.
Y hoy, con la presencia de víctimas, comparecientes, magistrados y magistrada de la Jurisdicción Especial para la Paz , el rector y miembros de la comunidad educativa de la Institución Educativa José Eustasio Rivera, el Alcalde del municipio de Isnos y funcionarios del Centro Nacional de Memoria Histórica se hizo la entrega de este mural en el que se dignifica la memoria y el buen nombre de las víctimas con escenas de sus vivencias cotidianas, aportando así al patrimonio cultural de este territorio.
“Huellas Imborrables en la Memoria”
Siendo este el tercer mural de la Ruta de la Memoria y la Reconciliación es la primer obra artística que se construye con 10 máximos responsables (entre ellos el comandante del Batallón de Infantería N° 26 Cacique Pigoanza y otros de la plana mayor del Batallón de Infantería N° 27 Magdalena del Ejército Nacional), lo que se constituye como un escenario histórico de encuentro restaurativo entre quienes padecieron el daño y quienes hoy comparecen ante la justicia.
En él se entrelaza el arte, la memoria y el paisaje; se estructura a partir de una serie de escenas que recrean el paisaje rural del territorio y la vida cotidiana de quienes fueron víctimas, integrando figuras humanas en distintas actividades que permiten comprender, desde lo simbólico, las trayectorias de vida de las víctimas y los contextos en los que vivían. Estas figuras, responden a las descripciones realizadas por las víctimas sobre sus familiares, quienes desempeñaban labores del campo, el comercio local y el arte callejero.
En conjunto, el mural propone una narrativa que parte de la vida para llegar a la memoria, y de la memoria para aportar a la verdad y a la justicia. La ausencia de representaciones explícitas de violencia no implica su negación, sino una decisión ética y simbólica de centrar la dignificación en las trayectorias de vida, en los vínculos y en aquello que fue significativo para las víctimas, haciendo del paisaje un escenario de memoria dignificante.
¡La reconciliación si es posible!
Este escenario en el marco de la Justicia Restaurativa ha generado momentos para que tanto víctimas y comparecientes reconozcan los daños ocasionados en sus familias y en sus comunidades; también ha impulsado un espacio para la reconciliación y reconstrucción del tejido social.
“Con las manos con las que estos señores nos hicieron tanto daño ahora lo están reparando”, fueron las palabras de una de las víctimas acreditadas ante la JEP al referirse al proceso de construcción del mural el cual ha dejado un aporte importante con la articulación de víctimas, comparecientes, la Jurisdicción y el OBSURDH.
Finalmente, la integración de la comunidad educativa de la Institución José Eustasio Rivera asegura que los jóvenes sean los nuevos custodios de esta memoria. Al apropiarse de este mural como patrimonio y símbolo de paz, los estudiantes se convierten en los multiplicadores necesarios para que la historia no se repita y se replique la necesidad de resolver los conflictos sin violencia.
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