Editor | 0 comentarios
Publicado el: 2025-08-19
Verdad y Régimen de Condicionalidad: Lo que dejó la Audiencia de la JEP en el Huila (Macrocaso 03)
¿Te has preguntado qué pasa exactamente en una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y por qué es tan importante para nuestro departamento?
Durante los días 13, 14 y 15 de agosto de 2025, el Centro de Convenciones José Eustasio Rivera en Neiva fue el escenario de un paso doloroso, pero necesario, hacia la justicia. Se llevó a cabo la Audiencia de aporte a la verdad y continuación de la ruta dialógica del subcaso Huila (Macrocaso 03), un espacio donde la historia no la contaron los expedientes, sino los responsables directos frente a las víctimas.
A continuación, te explicamos los hallazgos clave de esta diligencia judicial y qué significa esto para la reparación en nuestro territorio.
¿Qué es el Régimen de Condicionalidad en la JEP?
Antes de entrar en los testimonios, es fundamental entender un concepto jurídico clave que protagonizó esta audiencia: el régimen de condicionalidad.
Para que los exmilitares (o comparecientes) puedan acceder y mantener los beneficios de la justicia transicional (como penas alternativas o no ir a una cárcel ordinaria), deben cumplir condiciones estrictas e innegociables. El régimen de condicionalidad exige que:
- Aporten verdad plena, detallada y exhaustiva (no sirven verdades a medias).
- Reparen el daño causado a las víctimas.
- Garanticen la no repetición de los crímenes.
Si un compareciente miente, oculta información o incumple estas reglas, pierde los beneficios y es expulsado de la JEP. Por eso, audiencias de seguimiento como la de Neiva —presidida por el magistrado José Miller Hormiga Sánchez y la magistrada auxiliar Hailin Ibet Reyes Gutiérrez— son vitales: sirven para verificar que la verdad entregada sea real y no un simple trámite.
La maquinaria detrás de los "Falsos Positivos" en el Huila
En esta diligencia participaron 38 comparecientes (señalados como no máximos responsables), todos exintegrantes del Batallón de Infantería N° 26 Cacique Pigoanza. Sus relatos abordaron 12 hechos atroces que dejaron 17 víctimas mortales y un sobreviviente, ejecutados extrajudicialmente para ser presentados como supuestas "bajas en combate".
El aporte a la verdad de estos 38 militares desnudó cómo funcionaba el engranaje criminal. Confesaron su responsabilidad y detallaron las tres fases del crimen: planeación, ejecución y encubrimiento.
Los testimonios dejaron al descubierto realidades desgarradoras sobre el modus operandi:
- Participación de civiles: Se confirmó el uso de "guías" u orientadores civiles, quienes señalaban a las víctimas.
- Estado de indefensión: Las víctimas fueron retenidas bajo engaños, sometidas a torturas y, en algunos casos, desaparecidas antes de ser ejecutadas.
- Un sistema estandarizado: Los militares revelaron que no fueron hechos aislados. Desde la plana mayor se crearon "ciclos autónomos" dentro de los pelotones para comprar armamento, secuestrar y asesinar civiles.
- El encubrimiento institucional: Para dar apariencia de legalidad a estos "resultados", el área jurídica del batallón afinaba los reportes, perfeccionando el accionar criminal.
El compromiso del OBSURDH con las víctimas
Escuchar cómo se estandarizó el asesinato de seres queridos es un proceso profundamente revictimizante y doloroso. Por ello, la búsqueda de la verdad no puede hacerse en soledad.
Desde el Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos, Paz y Territorio (OBSURDH), reiteramos que nuestro trabajo no termina con las audiencias. Seguimos brindando acompañamiento psico-jurídico continuo a las víctimas indirectas acreditadas ante la JEP.
Nuestro papel es ser el puente técnico y el soporte humano para asegurar que esta verdad se traduzca en justicia real y garantías de no repetición para el Huila y toda Colombia. La memoria es nuestra herramienta para asegurar que esto no vuelva a ocurrir jamás.
0 comentarios